Representantes de más de 190 países cerraron esta semana una nueva ronda de negociaciones climáticas con un conjunto de compromisos que buscan acelerar la transición energética global hacia 2035.
Entre los puntos más destacados figura un fondo conjunto para financiar la adaptación climática en países en desarrollo, así como metas más ambiciosas de reducción de emisiones para las economías industrializadas.
Reacciones encontradas
Mientras algunas organizaciones ambientales celebraron los avances, otras consideraron que los plazos siguen siendo insuficientes frente a la urgencia del cambio climático.
Los países latinoamericanos, por su parte, pidieron mecanismos de financiamiento más ágiles para proteger sus ecosistemas estratégicos, como la Amazonía y los páramos andinos.