Los restos fueron recuperados tras una compleja operación de la Fuerza Aeroespacial Colombiana en una zona selvática y de difícil acceso. Las víctimas regresaban de una misión médica en Condoto
La Fuerza Aeroespacial Colombiana logró recuperar los cuerpos sin vida de las cuatro profesionales de la salud que fallecieron en el accidente de una aeronave Cessna T206, de matrícula HK-4985, ocurrido el pasado domingo 13 de septiembre en una zona montañosa y selvática del Parque Nacional Natural Tatamá, entre los departamentos de Chocó y Risaralda. Las víctimas fueron identificadas como Perla Constanza Álvarez, Sandy García, María Guzmán y Yuliza Figueredo, quienes regresaban a Bogotá después de participar en una misión médica en el municipio de Condoto, donde la brigada atendió a más de 600 personas afectadas por el terremoto registrado en el departamento.
El presidente Abelardo de la Espriella confirmó el avance de la operación y destacó la labor desarrollada por los equipos de rescate. La recuperación de los cuerpos fue especialmente compleja debido a la difícil topografía, la densa vegetación, las fuertes lluvias y las condiciones meteorológicas de la zona. La aeronave había despegado de Condoto con destino al aeropuerto de Guaymaral, en Bogotá. El último contacto con las autoridades se produjo durante la mañana del 13 de septiembre, cuando sobrevolaba la zona del cerro Tatamá. Posteriormente, los equipos de búsqueda localizaron los restos de la aeronave en un sector de difícil acceso.
La operación de búsqueda y recuperación contó con la participación de unidades de la Fuerza Aeroespacial Colombiana y apoyo de comunidades locales, en medio de una geografía que obligó a realizar buena parte de las maniobras mediante helicópteros. Los restos de las víctimas serán trasladados para los procedimientos de identificación y labores forenses correspondientes.
Las cuatro mujeres formaban parte de la Patrulla Aérea Civil Colombiana, organización que durante décadas ha desarrollado jornadas humanitarias y de atención médica en comunidades apartadas del país. La misión en Condoto hizo parte de ese trabajo voluntario orientado a llevar servicios de salud a poblaciones con dificultades de acceso. La tragedia también cobró la vida del piloto Mehmet Cankaya , empresario y piloto turco que colaboraba como voluntario con la Patrulla Aérea Civil Colombiana y había participado en diferentes misiones humanitarias. Inicialmente, las labores de rescate se concentraron en localizar y recuperar a los cuatro integrantes de la misión médica. Con la confirmación de su recuperación, los esfuerzos se dirigen ahora a completar la extracción de los restos del piloto, en una operación que continúa condicionada por las características del terreno.
La muerte de los cinco ocupantes enluta a sus familias, compañeros de trabajo y a la comunidad de voluntarios que durante años ha acompañado las misiones de la Patrulla Aérea. La jornada que había comenzado como una labor humanitaria para llevar atención médica a comunidades afectadas por una emergencia terminó convertida en una tragedia que conmociona al país. Las autoridades mantienen las labores de recuperación y posteriormente deberán avanzar en las investigaciones destinadas a establecer las circunstancias que provocaron el accidente
Por Silverio Jose Herrera Caraballo