La preocupación de los ganaderos del departamento de Sucre vuelve a crecer ante la reiteración de casos de abigeato y carneo, dos modalidades delictivas que están golpeando directamente el patrimonio de los productores y generando temor en las zonas rurales.
El más reciente hecho se registró durante la madrugada de este lunes 28 de septiembre, en el corregimiento de Numancia, sobre la vía que comunica a San Pedro con Magangué, en inmediaciones de la carretera Troncal, en un predio que ironicamente es propiedad de una suboficial de la policia nacional, la res sacrificada le pertenecia a José Antonio García, actual tesorero del municipio de San Pedro. De acuerdo con la información conocida sobre el caso, durante la madrugada los delincuentes habrían ingresado al predio y procedieron a sacar de la propiedad de Garcia trasladandola al predio vecino donde la sacrificaron, no contando con que “se los cogio el dia” y dado el aguacero que se presentaba no pudieron llevarse toda la carne, aun asi le causaron el perjuicio al ganadero. El hecho fue descubierto en horas de la mañana, cuando los responsables del predio encontraron algunas piezas de carne colgadas sobre ramas, cerca del sitio donde fue sacrificada la res. Al revisar el ganado se estableció que uno de los animales había sido víctima del carneo.
La hipótesis preliminar es que los delincuentes aprovecharon la lluvia y las condiciones de la madrugada para intentar ejecutar la acción sin ser detectados. Sin embargo, todo indica que tuvieron que abandonar rápidamente el lugar antes de completar el traslado de la carne, dejando parte de ella en inmediaciones del predio. El episodio vuelve a poner sobre la mesa una problemática que viene siendo denunciada de manera reiterada por productores de diferentes municipios de Sucre: los delincuentes ya no necesariamente necesitan sacar el animal completo de las fincas. En muchos casos ingresan a los predios, sacrifican las reses y transportan únicamente los cortes que consideran de mayor valor, dejando pérdidas económicas y un profundo sentimiento de inseguridad entre los propietarios.

El caso de Numancia adquiere especial relevancia por las características del lugar. Se trata de un predio ubicado muy cerca de una vía de comunicación regional, circunstancia que plantea interrogantes sobre las condiciones de seguridad y vigilancia en corredores utilizados para el transporte de ganado y productos derivados. Los ganaderos esperan que las autoridades investiguen el caso, establezcan quiénes están detrás de esta modalidad delictiva y fortalezcan los controles en las zonas rurales. También consideran fundamental la coordinación entre Policía, Ejército, autoridades municipales, Fiscalía y el sector ganadero para prevenir nuevos hechos.
El llamado es igualmente a fortalecer los mecanismos de denuncia y la información oportuna entre productores y Fuerza Pública, especialmente en sectores donde existen antecedentes de hurto de ganado.
Sucre vuelve a formular la misma pregunta: ¿qué vamos a hacer frente al avance del abigeato y el carneo?
La preocupación ya no se limita al valor económico de una res. Para un ganadero, cada animal representa una inversión, trabajo y patrimonio familiar. Que los delincuentes puedan ingresar a un corral durante la madrugada y sacrificar un semoviente dentro del propio predio constituye una señal de alarma que requiere una respuesta institucional. El caso de Numancia es, por ahora, un nuevo llamado de atención. Los ganaderos esperan resultados y mayor presencia de las autoridades en el campo sucreño.
Por Silverio Jose Herrera Caraballo