El Tambo, Cauca. La disputa interna de las disidencias de las Farc que operan bajo el mando de alias Iván Mordisco estaría poniendo en grave riesgo a la población civil en el departamento del Cauca. Habitantes del corregimiento de Huisitó, zona rural de El Tambo, denuncian restricciones a su movilidad, intimidaciones y presuntas agresiones por parte de hombres armados que buscan a uno de los principales mandos de la estructura Carlos Patiño.
De acuerdo con una publicación de El Espectador, conocida este 18 de octubre, el hombre buscado es alias “Paciencia”, señalado por las autoridades como segundo al mando y responsable financiero de esa organización armada. Según la información divulgada, habría escapado con más de 10.000 millones de pesos, recursos que presuntamente estaban destinados al pago de integrantes del grupo ilegal y a la financiación de sus actividades criminales. La presunta desaparición del dinero habría desatado una persecución dentro de la propia estructura armada, cuyos integrantes estarían recorriendo viviendas en busca de pistas sobre el paradero de alias “Paciencia” y de su pareja sentimental, conocida como alias “Maryuri”, quien también habría huido con él.
Comunidades bajo presión armada. La situación más preocupante es la que enfrenta la población civil. Según las denuncias recogidas por el medio citado, los habitantes estarían siendo señalados de ocultar información sobre los fugitivos. También se reportan presuntos ingresos de hombres armados a viviendas, agresiones contra residentes, instalación de retenes y revisión de teléfonos celulares para encontrar indicios que permitan localizar a la pareja y recuperar el dinero. Estas prácticas, de comprobarse, representarían graves afectaciones a los derechos fundamentales de las comunidades, que terminan atrapadas en una disputa interna de una organización ilegal. La población ha solicitado la intervención urgente de las autoridades para recuperar las condiciones de seguridad y movilidad. En este escenario, la prioridad debe ser proteger a los civiles, prevenir nuevos hechos de violencia y garantizar que las denuncias sean investigadas. A esta situación se suma la denuncia sobre la instalación de un cilindro bomba en la entrada del casco urbano de El Tambo, presuntamente utilizado para impedir el paso de civiles y miembros de la Fuerza Pública. Este señalamiento aumenta la preocupación por los riesgos que enfrenta la región, aunque sus circunstancias deben ser verificadas por las autoridades competentes.
Un mando señalado por acciones violentas. Según información de las autoridades y una investigación periodística, alias “Paciencia” habría ingresado a la estructura Carlos Patiño en 2021 y ascendido progresivamente hasta asumir responsabilidades financieras y de mando. Las autoridades le atribuyen presunta participación en acciones violentas contra la Fuerza Pública en municipios como Balboa y Patía. La publicación también lo relaciona con hechos ocurridos durante 2025 en la vía Panamericana y con el ataque contra militares en el sector de Guadualito, en Balboa, donde fue secuestrado el soldado profesional Víctor Hugo Yepes García. Asimismo, menciona su presunta vinculación con los acontecimientos que rodearon la muerte del soldado profesional Idel José Torres Herrera, en septiembre de 2026. Estas atribuciones corresponden a señalamientos reportados y no deben interpretarse, por sí solas, como decisiones judiciales definitivas.
Una crisis que puede alterar el equilibrio criminal. La presunta fuga de un responsable financiero con una suma millonaria podría profundizar las fracturas internas de la estructura Carlos Patiño, especialmente si los recursos estaban comprometidos con pagos y operaciones criminales. El reporte también señala cambios recientes en sus mandos y un posible fortalecimiento del protagonismo de la estructura Jaime Martínez, igualmente vinculada a las disidencias de Mordisco, en el suroccidente del país. Por ahora, no se conoce públicamente una confirmación independiente de todos los detalles sobre la cantidad de dinero, las circunstancias exactas de la fuga y las responsabilidades individuales mencionadas en el reporte. Lo que sí exige atención inmediata es la situación denunciada por los habitantes de Huisitó y El Tambo. Ninguna disputa entre estructuras ilegales puede convertirse en una condena para las comunidades rurales. La población civil no tiene por qué pagar con miedo, confinamiento o violencia las cuentas pendientes de quienes se disputan el poder y los recursos de la criminalidad.
Visión Global Digital (VGD.com) continuará informando sobre la evolución de esta situación, con atención a las decisiones de las autoridades y a la protección de las comunidades afectadas.