La tragedia ferroviaria ocurrió en Urda, provincia de Toledo, cuando un tren AVE de Renfe impactó contra un convoy de Iryo que permanecía detenido. Las autoridades mantienen las labores de rescate y avanzan en las investigaciones para esclarecer las causas del siniestro.
España. El número de víctimas mortales del accidente ferroviario ocurrido el miércoles 28 de octubre en el municipio de Urda, provincia de Toledo, ascendió a 69, según el balance comunicado este jueves por el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page. Los equipos de emergencia continúan trabajando en la zona, mientras decenas de personas permanecen hospitalizadas y las autoridades buscan esclarecer las circunstancias de una de las tragedias ferroviarias más graves de los últimos años en el país.
El accidente se produjo en la línea de alta velocidad que conecta Madrid con Andalucía, cerca de la antigua estación de Urda, entre las localidades de Urda y Los Yébenes. De acuerdo con la información divulgada por el Ministerio de Transportes, un tren AVE de Renfe, que transportaba 378 pasajeros, colisionó contra la parte trasera de un tren de la compañía Iryo, en el que viajaban 147 personas. El impacto provocó que varios vagones descarrilaran y algunos cayeran por un terraplén, lo que dificultó las labores de rescate. La magnitud de los daños obligó a desplegar un amplio dispositivo de emergencia, integrado por efectivos de la Guardia Civil, la Unidad Militar de Emergencias, bomberos, personal sanitario y equipos de Protección Civil.
Más de un centenar de heridos y labores de rescate
Los hospitales de Castilla-La Mancha y de la Comunidad de Madrid atienden a personas afectadas por el accidente. Durante la jornada del jueves, las autoridades informaron de decenas de pacientes que continuaban ingresados, algunos con lesiones de gravedad. Los equipos de rescate han utilizado maquinaria pesada para mover los vagones siniestrados y facilitar la inspección de los restos. La Guardia Civil también participa en la recopilación de pruebas y en las labores de identificación de las víctimas. Además, se han recibido denuncias de familiares que todavía buscan información sobre personas desaparecidas tras la colisión.
Investigan posibles fallos en la operación ferroviaria
Una de las principales líneas de investigación está relacionada con la secuencia de instrucciones emitidas desde el centro de control de Adif en Atocha. Según la información preliminar difundida por el Ministerio de Transportes, una incidencia en el sistema de seguridad ferroviaria LZB provocó la detención de varios trenes.
Posteriormente, el centro de control habría autorizado al AVE a reanudar la marcha cuando el convoy de Iryo todavía se encontraba detenido en la misma vía. El ministro de Transportes, Óscar Puente, calificó la decisión de «inexplicable». No obstante, las causas definitivas del accidente deberán establecerse mediante la investigación técnica y judicial.
Suspendida la conexión de alta velocidad con Andalucía

El accidente obligó a interrumpir la circulación ferroviaria de alta velocidad entre Madrid y Andalucía, lo que generó cancelaciones y afectaciones para numerosos viajeros. Las compañías han anunciado medidas para atender a los pasajeros afectados, incluidos cambios y anulaciones de billetes según las condiciones comunicadas por cada operador.
El Gobierno español decretó tres días de luto oficial en memoria de las víctimas. El presidente Pedro Sánchez aseguró que se investigarán los hechos y que, si se demuestra la existencia de negligencias, se determinarán las responsabilidades correspondientes. Mientras avanzan las labores de rescate y la investigación, España permanece conmocionada por una tragedia que vuelve a poner en el centro del debate la seguridad del sistema ferroviario de alta velocidad.
