El soldado de Infantería se reconoce por los fusiles cruzados en sus hombros o solapas, pero también por su solidaridad con las comunidades, hoy en Moñitos Córdoba lo demostraron.

Hay momentos en los que el uniforme militar representa mucho más que autoridad, disciplina y capacidad operacional. Representa solidaridad, acompañamiento y esperanza. Porque el soldado de infantería no solamente carga un fusil para cumplir su misión constitucional; también lleva consigo la voluntad de servir, tender una mano y estar presente cuando una comunidad necesita apoyo.
Esa es precisamente la imagen que dejó el Batallón de Infantería Liviana N.º 33 Junín durante la jornada de acción cívico-militar realizada este 30 de octubre en el municipio de Moñitos, Córdoba, donde la unidad, bajo el liderazgo del Teniente Coronel Jair José González Martínez, participó activamente en una actividad orientada al bienestar de la población.
El Batallón Junín llegó con sus soldados y el grupo de acción integral para acompañar al personal de la Estación de Guardacostas de Coveñas, el Batallón de Infantería de Marina N.º 14 y la Policía Nacional, a través de la Estación de Moñitos. Instituciones que unieron capacidades y voluntades para acercar los servicios de salud, odontología, pediatría, actividades recreativas y asistencia humanitaria a los habitantes de este municipio.

La presencia del Ejército Nacional tuvo un significado especial. Moñitos no es un territorio desconocido para los soldados del Junín. Durante las pasadas inundaciones, cuando las dificultades golpearon a numerosas familias y las necesidades de la población exigieron respuestas, esta unidad militar también estuvo allí, acompañando y brindando apoyo a las comunidades afectadas. Por eso, su regreso a este municipio, en esta ocasión en el marco de una jornada de acción integral desarrollada en las instalaciones de una institución educativa, representa la continuidad de un compromiso que no se limita a las emergencias. Es la demostración de que el acompañamiento institucional debe mantenerse también en los momentos de tranquilidad, cuando se pueden prevenir dificultades, escuchar a la ciudadanía y contribuir a mejorar sus condiciones de vida.
El alcalde municipal José Félix Martínez expresó su agradecimiento al Batallón Junín por su presencia, colaboración y constante respaldo a la población, reconociendo el trabajo de una unidad que se ha caracterizado por mantener una relación cercana con las comunidades. Y es que la legitimidad de la Fuerza Pública también se construye en estos escenarios. En el contacto directo con la gente, en la atención a los adultos mayores, en la sonrisa de un niño que encuentra un espacio para jugar y en la tranquilidad de una familia que sabe que cuenta con instituciones dispuestas a acompañarla.

Bajo el mando del SV. Javier Salamanca S-5 de la unidad, los integrantes del Batallón de Infantería Liviana N.º 33 Junín ratificaron que su misión tiene una dimensión humana que merece ser reconocida. La capacidad de combate y la preparación militar son fundamentales, pero la vocación de servicio también se demuestra con acciones concretas en favor de la población civil.
Desde esta tribuna periodistica destacamos esa presencia. Porque cuando un soldado llega a una comunidad para ayudar, orientar y acompañar, el uniforme adquiere otro significado: se convierte en un símbolo de confianza y compromiso con Colombia.

El soldado de infantería no solamente defiende el territorio; también está llamado a proteger la esperanza de quienes lo habitan. Esa es la huella que el Batallón Junín continúa dejando en las comunidades: cada día más cerca de la gente, hoy en Moñitos nuevamente dejaron en alto el lema de “PASO DE VENCEDORES”
Agradecimientos: Al absoluto apoyo del soldado de infantería SLP. Cesar Augusto Góngora Portocarrero, quien con su cámara pudo dejar en la memoria de todos, la actividad del día de hoy