Geovany Andrés Rojas, alias ‘Araña’, cabecilla de los Comandos de Frontera, fue trasladado durante la madrugada a la base aérea CATAM, en Bogotá, para avanzar en su extradición a Estados Unidos, donde es requerido por delitos relacionados con narcotráfico y concierto para delinquir.
La operación representa uno de los movimientos más relevantes del Gobierno de Abelardo de la Espriella frente a cabecillas de estructuras armadas vinculadas a procesos de negociación durante el anterior gobierno. Rojas había sido capturado el 14 de febrero de 2025 y, desde entonces, permanecía bajo custodia mientras avanzaba el trámite de extradición. La Corte Suprema de Justicia había avalado su envío a Estados Unidos y posteriormente el Gobierno de De la Espriella firmó la orden correspondiente, junto con otras decisiones de extradición.
El caso de ‘Araña’ adquirió especial relevancia porque su captura se produjo cuando hacía parte de los interlocutores de los Comandos de Frontera en las conversaciones de paz impulsadas durante el gobierno de Gustavo Petro. La Fiscalía había aclarado que la suspensión temporal de una orden de captura dentro del proceso de negociación no eliminaba el pedido de extradición ni la Circular Roja de Interpol que pesaba sobre él.
Ahora, el traslado a CATAM marca la fase final del procedimiento. De acuerdo con la información divulgada, el vuelo tendrá una escala en Barranquilla, donde está prevista la presencia del presidente Abelardo de la Espriella para entregar un mensaje relacionado con la decisión gubernamental. La extradición ocurre, además, pocos días después de que la Fiscalía imputara a ‘Araña’ por su presunta responsabilidad en 16 homicidios cometidos en Caquetá entre 2020 y 2024. Según la investigación, estaría relacionado con 13 ataques armados registrados en municipios como Florencia, La Montañita, El Paujil, Belén de los Andaquíes, Solita, Curillo, San José del Fragua y Albania.
Entre las víctimas figuran, según la Fiscalía, cuatro líderes sociales, cinco firmantes del Acuerdo de Paz y otras siete personas. La hipótesis investigativa señala que los ataques habrían estado dirigidos contra personas consideradas enemigas o colaboradoras de otras estructuras ilegales y contra quienes se oponían al control territorial ejercido por los Comandos de Frontera sobre actividades relacionadas con el narcotráfico y otras rentas ilícitas.
El caso también se produce en un contexto de endurecimiento de la respuesta estatal frente a varias estructuras armadas. A comienzos de septiembre, la Fiscalía reactivó órdenes de captura contra numerosos cabecillas después de que el Gobierno diera por terminadas determinadas mesas de diálogo, entre ellos ‘Araña’, ‘Calarcá’ y ‘Walter Mendoza’.
El traslado del jefe de los Comandos de Frontera hacia Estados Unidos abre así un nuevo capítulo judicial para uno de los principales protagonistas de las fallidas negociaciones de la denominada “paz total”. En Colombia quedan pendientes las investigaciones por los hechos que le atribuye la Fiscalía, mientras que en territorio estadounidense deberá responder ante la justicia federal por los cargos que sustentan su extradición. La decisión reafirma que participar en una mesa de negociación no elimina las obligaciones judiciales ni las solicitudes de extradición que permanecen vigentes. El caso de ‘Araña’ pasa ahora del escenario político y de negociación al terreno de la justicia.
Por Silverio Jose Herrea Caraballo