La Sala de Justicia y Paz del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá decretó la extinción de dominio sobre seis bienes relacionados con el cantante colombiano Carlos Alberto Sánchez Ramírez, conocido artísticamente como Charlie Zaa, dentro de un proceso judicial que busca establecer el origen de los recursos con los que fueron adquiridos y su posible relación con el extinto Bloque Tolima de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).
De acuerdo con la información conocida este 29 de septiembre, los seis inmuebles tienen un avalúo conjunto cercano a 23.755 millones de pesos y están ubicados en los departamentos de Tolima y Cundinamarca. Entre ellos figuran dos locales comerciales en el centro comercial Oasis, en Girardot; dos lotes localizados en Guamo y Lérida; la Hacienda Guamal, en San Luis, y otro terreno con mejoras situado en Girardot. Uno de los locales comerciales representa el activo de mayor valor, estimado en aproximadamente 15.840 millones de pesos.
La decisión judicial está relacionada con una investigación sobre recursos que, según los elementos incorporados al expediente, habrían estado vinculados con el antiguo Bloque Tolima de las AUC y con Diego José Martínez Goyeneche, alias “Daniel”, señalado como uno de los integrantes de esa estructura. La hipótesis investigativa apunta a que determinados recursos de origen ilícito pudieron haber sido movilizados a través de terceros e invertidos en bienes inmuebles con el propósito de ocultar su procedencia y evitar que fueran destinados a la reparación de las víctimas del conflicto armado. La Fiscalía ha sustentado sus actuaciones en inspecciones judiciales, análisis financieros, estudios registrales, testimonios y peritajes contables.
La decisión conocida ahora se suma a otras actuaciones adelantadas durante 2026 contra bienes relacionados con el reconocido intérprete de boleros. En julio pasado, la Fiscalía había ocupado cuatro propiedades (un hotel, un centro comercial y dos discotecas) avaluadas entonces en más de 45.467 millones de pesos, ubicadas en Girardot e Ibagué, dentro de una investigación diferente pero relacionada con el mismo contexto patrimonial. Es importante precisar que la extinción de dominio de los seis bienes no equivale, por sí misma, a una condena penal contra Charlie Zaa. Paralelamente continúa una investigación encaminada a determinar si existió responsabilidad individual del artista, si conocía el supuesto origen ilícito de los recursos o si tuvo algún vínculo con integrantes del extinto grupo paramilitar. El cantante ha rechazado los señalamientos y ha sostenido públicamente que su patrimonio es producto de más de tres décadas de trabajo en la industria musical, incluyendo los ingresos derivados de sus canciones y regalías. También ha manifestado su disposición a comparecer ante las autoridades y defender el origen legítimo de sus bienes.
La determinación adoptada por la Sala de Justicia y Paz representa, por tanto, un nuevo capítulo dentro de un proceso que todavía tiene asuntos judiciales pendientes. Los bienes afectados quedan bajo el control del Estado y su destinación deberá sujetarse a los mecanismos establecidos por la legislación de extinción de dominio y reparación a las víctimas. Visión Global Digital seguirá el desarrollo de este proceso judicial, bajo el principio de informar con precisión y respetando las garantías procesales de las personas involucradas.