
En este Día del Veterano, mi saludo emocionado y respetuoso a quienes sirvieron a Colombia desde las Fuerzas Militares y la Policía Nacional. A quienes vistieron el uniforme y, al dejarlo, conservaron intactos el amor por la patria, la lealtad a sus compañeros y el compromiso con la República.

Ayer, en el Parque Santander, después de la eucaristía, Sucre en ceremonia solemne con motivo a la conmemoración del día del veterano, rindió homenaje a tres de sus veteranos. El sargento primero ® Pilides Torres Monterrosa y el soldado profesional ® Luis Aurelio Hernández Monterrosa recibieron la medalla Fe en la Causa. El sargento primero Fausto Manuel Orozco Mercado fue distinguido con la medalla Veterano de Oro. A los tres, mis felicitaciones y mi gratitud. Sus condecoraciones honran sus trayectorias y representan a tantos hombres y mujeres que sirvieron con entrega y siguen llevando su vocación en el corazón.

Quiero saludar de manera especial a ASOVESUC (ASOCIACION DE VETERANOS DEL EJERCITO EN SUCRE) agradecer a los veteranos de ARACOR, ARASUC y ASORVECOL por su trabajo, fraternidad y compromiso. Mi reconocimiento también a los señores SM.IM (r) Néstor Rafael Triviño, SM.IM (r) Luis Eduardo Guzmán e IJ PONAL (r) Pedro Enrique Mila Tula para señalar unos nombres porque en realidad fueron muchos. Con ellos inicié, hace casi tres años, la gesta de organizar al personal de veteranos del Ejército en Sucre.

Hoy, por circunstancias de la vida, no estoy físicamente junto a ellos. Pero la distancia no borra lo construido ni debilita los afectos que nacen del servicio compartido. Desde el corazón, con la lealtad que nos caracteriza, sigo acompañándolos. A cada uno, mi gratitud por haber creído en aquella iniciativa y por ayudar a convertirla en una causa común. La organización que nació como Aves fue creciendo con el tiempo, hasta reunir a veteranos que hoy se hacen sentir en el departamento. La “mancha roja”, como fue llamada desde un principio, es más que un nombre: es una señal de identidad, compañerismo y perseverancia. Ver a los veteranos organizados es para mí una satisfacción inmensa. Al sargento primero veterano Fausto Manuel Orozco Mercado, su presidente, mis sinceras felicitaciones. No me equivoqué. Sé que Asovecsuc está dejando una huella indeleble en Sucre.

Nosotros colgamos el uniforme un día, pero nunca olvidamos lo que significó portarlo ni lo que logramos con él. Permanecen los compañeros, las jornadas exigentes, las familias que acompañaron cada ausencia y la convicción de haber aportado, desde nuestro lugar, a la construcción de Colombia. El uniforme puede quedarse en casa; el honor y el sentido del deber siguen con nosotros.

A los veteranos del Ejército, la Armada, la Infantería de Marina, la Fuerza Aerea y la Policía Nacional les expreso mi admiración y respeto. Siempre estaré atento y dispuesto a colaborar en lo que esté a mi alcance. La Ley 1979 estableció diferencias entre quienes reciben asignación de retiro y quienes no. Esa realidad merece discusión, pero no debe convertirse en una frontera entre veteranos. Cada persona que sirvió, desde sus circunstancias y responsabilidades, aportó un granito de arena a la República.

Este día también debe convocarnos a la unión. Que las asociaciones se fortalezcan, se encuentren y defiendan con una sola voz el reconocimiento, la dignidad y el bienestar de quienes sirvieron. Ningún veterano debe sentirse solo ni olvidado. Nos unen la experiencia, la memoria y una vocación que no desaparece al terminar el servicio. Es hora de pasar al siguiente paso, la creación de la FEDERACION DE VETERANOS en el Departamento de Sucre, todos juntos tras un mismo objetivo, con sentido social y sin individualidades. Vienen las elecciones regionales, ya empezaron los politiqueros a dar vueltas y a ofrecer, no se dejen comprar las conciencias, que el interés colectivo prime sobre el individual, hemos sido, somos y seremos unos guerreros siempre.

A quienes hoy reciben condecoraciones y a quienes cumplieron su deber lejos de los reconocimientos; a quienes marchan juntos y a quienes acompañan desde la distancia: gracias. Gracias por servir, por permanecer fieles a sus principios y por seguir honrando a Colombia. Veteranos de Sucre y de toda la Nación: reciban mi abrazo, mi respeto y mi lealtad. Aunque hoy no marche físicamente a su lado, mi corazón permanece con ustedes. ¡Siempre con paso de vencedores! De un viejo soldado de Infantería. Porque el EX MILITAR NO EXISTE !
Patria, honor y lealtad.