Enrique Martínez Alemán, presidente de la Asociación de Ganaderos de La Mojana, cuestionó el cambio de agenda del presidente Abelardo de la Espriella y reclamó la participación de los ganaderos en el consejo de seguridad convocado en Coveñas.
La decisión del presidente Abelardo de la Espriella de modificar su agenda y trasladar a Coveñas una actividad que, según lo expresado por Enrique Martínez Alemán, estaba inicialmente prevista para Majagual, generó inconformidad entre sectores gremiales de La Mojana. Martínez Alemán, presidente de la Asociación de Ganaderos de La Mojana, manifestó públicamente su molestia y sostuvo que la región esperaba la presencia del jefe de Estado para plantearle directamente las dificultades que afronta, especialmente en materia de seguridad y protección de la actividad ganadera. “Con gran sorpresa, el presidente Abelardo tenía prevista la venida para la región de La Mojana, más concretamente a Majagual, pero de un momento a otro cambió para Coveñas”, afirmó el dirigente gremial.
La inconformidad tiene además un componente político. Martínez Alemán recordó el respaldo electoral que, según los resultados oficiales, recibió De la Espriella en varios municipios de esta zona durante la segunda vuelta presidencial. En Majagual obtuvo 11.602 votos, equivalentes al 68,42 %, mientras que en Guaranda alcanzó 5.247 votos, el 66,95 %. En el municipio de Sucre obtuvo 6.919 votos, el 60,58 %. Para el dirigente ganadero, ese respaldo generó una expectativa de mayor cercanía del Gobierno Nacional con la región. “Pensábamos que él venía a darnos las gracias por derrotar a la izquierda acá en nuestra región, pero no. Con gran sorpresa cambió para Coveñas”, señaló. Sin embargo, más allá de la controversia política, el principal reclamo de Martínez Alemán está relacionado con la seguridad rural. El presidente de los ganaderos cuestionó que los gremios no tengan participación en el consejo de seguridad que, según indicó, reúne al presidente, la gobernadora y los alcaldes.
“Los ganaderos somos los que conocemos la problemática en cuanto a abigeato, carneo y extorsiones, que son directamente los afectados”, sostuvo.
La afirmación pone sobre la mesa una discusión recurrente en las zonas rurales: la necesidad de que los ganaderos se sientan más y mejor representados, incorporar a productores y organizaciones gremiales en los espacios institucionales donde se analizan los problemas de seguridad que afectan directamente sus actividades económicas. Martínez Alemán fue particularmente crítico con los mandatarios locales y afirmó que, a su juicio, “algunos alcaldes no conocen suficientemente la realidad de la seguridad rural” Sus declaraciones, expresadas en términos fuertes, reflejan la frustración de un sector que reclama mayor atención frente a delitos como el hurto de ganado, el sacrificio clandestino y la extorsión.
“Estamos incómodos acá en la región de La Mojana”, insistió el dirigente, quien utilizó una expresión para describir el respaldo político entregado durante la campaña: “Desde el primer día colgamos la hamaca”, dijo, en referencia al acompañamiento electoral que, según él, recibió el entonces candidato. El reclamo adquiere relevancia en una región donde la ganadería es la base de la economía, los gremios han tenido históricamente una participación en la discusión de los problemas económicos, ambientales y de seguridad. Martínez Alemán ha sido identificado públicamente durante años como representante del sector ganadero de La Mojana y ha intervenido en debates relacionados con las dificultades que enfrenta la actividad productiva de la región.
Su petición es concreta: que la visita presidencial a La Mojana sea reprogramada y que los representantes gremiales puedan participar en las discusiones sobre seguridad. “No sé qué estará pensando la gobernadora, no sé qué estará pensando el señor presidente. Estamos muy, muy dolidos de que no venga acá a la región de La Mojana”, concluyó Martínez Alemán.
Más que una disputa por una agenda presidencial, el episodio vuelve a poner sobre la mesa una pregunta de fondo: ¿qué tan cerca están las decisiones nacionales de quienes enfrentan diariamente los problemas de seguridad y productividad en la Colombia rural? Desde este medio seguiré insistiendo, la seguridad no tierne dueño, es un compromiso de todos. Durante los últimos tiempos me he convertido en alguien que incomoda algunas personas, pero lo cierto es que “esas personas, nunca han estado cerca de las victimas de abigeato y el carneo, pero si buscan siempre el primer lugar para la foto” ellos saben quiénes son, Hay un dicho popular que dice:” Ni lavan, ni prestan la batea”
Esperamos que esta columna llegue al Señor presidente y a la gobernadora, es un clamor del ganadero ante esta ola de inseguridad, los ganaderos gritan: ¡AUXILIO, PRESIDENTE, ESTAMOS ASEDIADOS POR LOS CUATREROS”
