Hay fechas que el calendario marca, pero que para algunas familias tienen un significado mucho más profundo. Hoy, 30 de septiembre, Colombia conmemora el Día Nacional del Ganadero. En Sucre, sin embargo, esta jornada también nos obliga a mirar hacia una familia que todavía espera respuestas.
Hoy recordamos a Luis Eduardo Vergara Pérez, ganadero sucreño, hombre de campo, trabajador, padre, amigo y miembro de una actividad que durante generaciones ha sostenido buena parte de la economía rural de nuestro departamento. Luis Eduardo fue asesinado el 25 de agosto en una finca ubicada en el corregimiento Las Llanadas, jurisdicción de Corozal. Las primeras informaciones señalaron que habría ocurrido una discusión con un trabajador y que la víctima habría sido atacada con un objeto contundente. Después del crimen fue hurtada su camioneta, que posteriormente apareció abandonada en zona rural de Canalete, Córdoba. Todo esto forma parte de una investigación que corresponde esclarecer a las autoridades. Un mes después, el dolor de la familia continúa. Y aquí es donde esta historia deja de ser solamente la tragedia de una familia y se convierte en un asunto de interés público. Porque Luis Eduardo no puede convertirse en una estadística más de la violencia rural.
La Gobernación de Sucre informó, pocos días después del homicidio, que la Policía y la Fiscalía trabajaban articuladamente y ofreció una recompensa de hasta 50 millones de pesos por información que permitiera ubicar al señalado responsable. La camioneta fue localizada en Córdoba, una pista importante dentro de las pesquisas. Posteriormente, la gobernadora Lucy García manifestó que las investigaciones avanzaban y expresó su confianza en que el presunto responsable sería capturado.
Pero hoy, en el Día Nacional del Ganadero, la pregunta sigue siendo inevitable:
¿Dónde está la justicia para Luis Eduardo Vergara Pérez?
No corresponde a un columnista señalar culpables. Esa responsabilidad pertenece a la Fiscalía y a los jueces, con pruebas, debido proceso y todas las garantías de la ley. Precisamente por eso reclamamos que la investigación avance, que se establezca la verdad y que, si existen elementos suficientes, el responsable sea llevado ante la justicia. También quiero decirlo con absoluta claridad: respaldamos a nuestra Fuerza Pública. Soldados, infantes de marina y policías siguen enfrentando diariamente las dificultades de la seguridad rural. Reconocemos su trabajo y su sacrificio. Pero respaldar a la Fuerza Pública también significa pedir resultados. Y significa recordar que la seguridad no termina con una captura. La investigación criminal debe producir resultados y la administración de justicia debe evitar dilaciones injustificadas que terminen alimentando la sensación de impunidad.
Señor Presidente Abelardo de la Espriella, hoy quiero pedirle que mire hacia el campo de Sucre. No solamente por los problemas de abigeato y carneo que hemos venido denunciando, sino por hombres como Luis Eduardo, que representan a miles de colombianos que trabajan en el campo esperando que el Estado los proteja.
Al presidente de la República, a la Gobernación de Sucre, a la Policía, a la Fiscalía y a la Rama Judicial les decimos respetuosamente: el campo necesita acciones concretas. Detrás de cada ganadero hay una familia. Detrás de cada finca hay años de sacrificio. Y detrás de cada asesinato hay una vida que no puede reducirse a una cifra.
Hoy no queremos recordar solamente cómo murió Luis Eduardo. Queremos recordar cómo vivió. Como un ganadero sucreño, un hombre de familia, un trabajador y un hombre de bien. Que su nombre permanezca. Que su familia conozca la verdad. Que la investigación avance. Que la justicia actúe. Justicia para Luis Eduardo Vergara Pérez.
Hoy, en el Día Nacional del Ganadero, Sucre no solamente lo recuerda. Sucre exige que no sea olvidado.
