Colombia hace parte de una alianza de 15 países que acordó coordinar sanciones, inteligencia y acciones contra 24 organizaciones criminales y armadas señaladas como una amenaza transnacional. ELN, Clan del Golfo y disidencias de las FARC están incluidas en la lista. Nueva York, 24 de septiembre de 2026.
Colombia quedó formalmente vinculada a la primera acción conjunta del denominado “Escudo de las Américas”, una alianza de 15 países del continente que anunció medidas coordinadas contra 24 organizaciones criminales y armadas identificadas como amenazas para la seguridad regional. El acuerdo fue suscrito por Estados Unidos, Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú y Trinidad y Tobago. La declaración contempla acciones individuales y colectivas contra las estructuras señaladas y contra quienes les proporcionen apoyo material de manera consciente.
Entre los grupos incluidos figuran tres organizaciones de especial relevancia para Colombia: el Ejército de Liberación Nacional (ELN), el Clan del Golfo y las disidencias de las FARC, incluyendo estructuras como el Estado Mayor Central y la Segunda Marquetalia, además de sus posibles sucesoras o afiliadas. La lista también incorpora organizaciones criminales de México, Venezuela, Ecuador, Haití, Brasil y otros países, entre ellas el Tren de Aragua, Mara Salvatrucha (MS-13), el Cártel de Sinaloa, el Cártel Jalisco Nueva Generación, Los Lobos, Los Choneros, Primeiro Comando da Capital y Comando Vermelho. Congelamiento de activos y restricciones migratorias El paquete anunciado contempla congelamiento de activos, restricciones migratorias y de visado, así como medidas contra personas que proporcionen apoyo material o logístico a las organizaciones incluidas.
La iniciativa también busca fortalecer el intercambio de inteligencia, la cooperación entre organismos de seguridad y la coordinación para afectar las estructuras financieras que permiten el funcionamiento de estas redes criminales transnacionales. Uno de los componentes políticos y jurídicos del acuerdo es la intención de solicitar a la Organización de los Estados Americanos (OEA) la convocatoria de un órgano de consulta bajo el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), conocido como Tratado de Río, con el propósito de estudiar mecanismos de acción colectiva frente a las organizaciones señaladas.
Colombia, en el centro de la estrategia regional. La inclusión del ELN, el Clan del Golfo y las disidencias de las FARC coloca a Colombia en un punto central de esta nueva estrategia de cooperación hemisférica contra las economías criminales y las estructuras armadas con capacidad de operar más allá de las fronteras. La decisión no significa por sí misma el inicio de una operación militar conjunta contra estos grupos. El primer paquete anunciado corresponde principalmente a medidas financieras, migratorias, judiciales y de cooperación en inteligencia, mientras cada país deberá aplicar las acciones dentro de su legislación y de sus obligaciones internacionales.
El “Escudo de las Américas” representa así un nuevo escenario de coordinación regional en el que el intercambio de información y la persecución de los recursos económicos de las organizaciones criminales adquieren un papel central. Para Colombia, el desafío será traducir esta cooperación internacional en resultados concretos contra las estructuras que mantienen presencia territorial, controlan economías ilícitas y afectan la seguridad de comunidades en diferentes regiones del país.
