Operación conjunta del Ejército y el CTI permitió intervenir siete unidades productoras mineras en El Bagre y Zaragoza. Autoridades señalan que la actividad ilegal habría generado recursos para una subestructura del Clan del Golfo.
Un nuevo golpe contra las fuentes de financiación de las estructuras armadas ilegales fue propinado en el Bajo Cauca antioqueño, durante una operación conjunta desarrollada por tropas del Batallón de Selva N.° 57 de la Brigada 11, la Brigada contra la Explotación Ilícita de Yacimientos Mineros del Ejército Nacional y unidades del Cuerpo Técnico de Investigación, CTI, de la Fiscalía General de la Nación. De acuerdo con el reporte entregado por la Séptima División del Ejército, la intervención se concentró en siete unidades productoras mineras ubicadas en la vereda El Real, del municipio de El Bagre, y en la vereda Tosnovan Uno, jurisdicción de Zaragoza, Antioquia.
Durante el despliegue fueron encontradas diferentes máquinas y elementos utilizados, presuntamente, para actividades de extracción ilícita de minerales. Entre los equipos intervenidos se encuentran tres dragas tipo caperuza, dos dragas tipo buzo, tres clasificadoras, dos excavadoras, dos motores industriales y aproximadamente 200 galones de combustible.
Según las autoridades, la maquinaria e insumos encontrados tendrían un valor comercial superior a los 2.000 millones de pesos. Los elementos fueron destruidos de manera controlada, como parte del procedimiento adelantado para afectar la infraestructura empleada en las actividades de minería ilegal.
El operativo también permitió establecer, según la información oficial, que las unidades mineras intervenidas tendrían una capacidad conjunta de producción cercana a los 11.100 gramos de oro mensuales. La producción representaría un valor aproximado de 5.000 millones de pesos, de acuerdo con las estimaciones entregadas por las autoridades.
La Séptima División indicó que estos recursos presuntamente estarían destinados al financiamiento y sostenimiento de la Subestructura Uldar Cardona Rueda, señalada como integrante del grupo armado organizado Clan del Golfo, que mantiene presencia criminal en diferentes sectores del Bajo Cauca antioqueño.
La operación se enmarca en la estrategia de las Fuerzas Militares para afectar las economías ilícitas que permiten el sostenimiento de organizaciones armadas y delincuenciales. En esta región, la explotación ilegal de minerales constituye además una problemática asociada a la afectación de los recursos naturales y a la alteración de los ecosistemas. Las autoridades militares señalaron que continuarán desarrollando operaciones contra las estructuras que obtienen recursos mediante actividades ilícitas, con especial atención sobre aquellas economías que permiten financiar acciones criminales en el territorio.
El Ejército Nacional reiteró que las operaciones contra la explotación ilícita de yacimientos mineros buscan debilitar las fuentes de financiación de los grupos armados y contribuir a la protección de los recursos naturales del Bajo Cauca antioqueño. La intervención de estas siete unidades mineras representa, de acuerdo con el reporte oficial, un nuevo impacto sobre la infraestructura utilizada para la extracción ilegal de oro y sobre las rentas que, presuntamente, terminan alimentando las finanzas de organizaciones armadas con presencia en esta zona de Antioquia.
