Una pareja de cuidanderos de una finca cercana a Magangué fue despojada de motocicleta, celulares y más de $10 millones
Un nuevo hecho de inseguridad mantiene en alerta a habitantes de la zona rural, luego de que el administrador de la finca San Rafael y su esposa fueran víctimas de un hurto cuando regresaban de Magangué y se movilizaban por la vía que conduce del barrio Camilo Torres hacia Barranca Yuca, a la altura del sitio conocido como La Loma Emilia. De acuerdo con la información conocida, el hecho ocurrió alrededor de las 7:00 de la noche, cuando la pareja se aproximaba a la entrada de la finca. Allí habrían sido interceptados por varios delincuentes que portaban armas blancas, entre ellas cuchillos, quienes esperaron a sus víctimas en inmediaciones de la carretera para cometer el atraco.
Los sujetos obligaron al administrador y a su esposa a entregar sus pertenencias y posteriormente se apoderaron de la motocicleta en la que se movilizaban, además de sus teléfonos celulares y una suma de dinero en efectivo que habían retirado previamente. Según la información suministrada, el valor de lo hurtado supera los 10 millones de pesos, lo que representa un duro golpe económico para la pareja y vuelve a poner sobre la mesa la preocupación de los habitantes y trabajadores del sector rural frente a la seguridad en las vías de acceso a las fincas.

La motocicleta hurtada es una Boxer NCT 1OO BAJAJ color negro nebulosa placa: FKC 33D, Modelo 2014. Desde este medio hacemos una denuncia ciudadana y le solicitamos solidaridad a la comunidad, de verla transitando o conocer su paradero informar a las autoridades en Magangué.
El hecho ha generado preocupación entre propietarios, administradores y residentes de la zona, especialmente por la modalidad utilizada por los delincuentes, quienes aparentemente permanecieron al acecho en la carretera hasta interceptar a sus víctimas. Ante esta situación, se hace un llamado a la comunidad para que, en caso de conocer información sobre el paradero de la motocicleta o sobre los responsables del hurto, la suministre oportunamente a las autoridades competentes. La colaboración ciudadana puede resultar determinante para facilitar la recuperación de los elementos robados y avanzar en la identificación y judicialización de los responsables.
Las autoridades deberán establecer las circunstancias exactas en las que ocurrió el atraco y adelantar las investigaciones correspondientes, incluyendo la verificación de posibles cámaras de seguridad ubicadas en sectores cercanos y la recopilación de testimonios que permitan reconstruir la ruta seguida por los delincuentes después del robo.
Mientras avanzan las investigaciones, habitantes de la zona rural reiteran la necesidad de fortalecer los controles de seguridad en las vías y de garantizar una respuesta oportuna frente a los hechos delictivos que afectan directamente a las comunidades campesinas y productivas.