Una nueva acusación formal presentada el jueves 8 de octubre ante el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York incorpora señalamientos sobre supuestos vínculos de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, con las antiguas Farc y el Ejército de Liberación Nacional (ELN). Las afirmaciones hacen parte de la exposición de los fiscales estadounidenses y deberán ser examinadas durante el proceso judicial. El documento, de 30 páginas y conocido por la revista SEMANA, corresponde a un superseding indictment: una acusación modificada que actualiza los cargos y los hechos expuestos por la Fiscalía. Según el escrito, poco después de la muerte del presidente Hugo Chávez, en marzo de 2013, Maduro y Flores habrían asistido a una reunión con integrantes de la dirigencia de las Farc.
Entre los asistentes mencionados aparecen Rodrigo Londoño, conocido como Timochenko; Luciano Marín Arango, alias Iván Márquez, y Seuxis Pausias Hernández Solarte, alias Jesús Santrich. La Fiscalía sostiene que en el encuentro se discutió una presunta deuda de Maduro con la guerrilla, relacionada con una alianza para el tráfico de drogas. De acuerdo con la acusación, Maduro habría aceptado vender petróleo de manera ilegal para cubrir parte de esa deuda. Los fiscales afirman que las operaciones se habrían extendido aproximadamente hasta 2015 y que el entonces mandatario sabía que los recursos obtenidos podían financiar las actividades armadas de las Farc. El expediente también le atribuye haber facilitado negocios relacionados con minas de oro en beneficio de esa organización.
El escrito incluye señalamientos sobre el ELN. En uno de sus apartados, la Fiscalía afirma que, alrededor de 2007, Flores habría ofrecido contratos de la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) a grupos alineados con esa guerrilla para facilitar acercamientos. El documento también sostiene que las Farc y el ELN habrían obtenido ingresos mediante extorsiones en zonas de Venezuela donde ejercían control. Otro pasaje describe presuntas gestiones entre 2022 y junio de 2024 de un funcionario venezolano identificado como CC-3. Según los fiscales, habría viajado a áreas fronterizas bajo influencia del ELN para facilitar el tránsito de cargamentos de cocaína por Venezuela. La acusación agrega que representantes de ese funcionario habrían mantenido contactos con narcotraficantes colombianos hasta, al menos, agosto de 2025.
La nueva presentación también incorpora denuncias de tortura y persecución política. La Fiscalía sostiene que Maduro y Flores habrían participado en una estructura que empleó organismos de seguridad e inteligencia para perseguir a opositores y a personas consideradas adversarias del gobierno. Entre los métodos descritos están golpizas, descargas eléctricas, asfixia, violencia sexual, aislamiento prolongado y amenazas contra familiares. El documento menciona, además, a ciudadanos estadounidenses presuntamente detenidos y maltratados por funcionarios venezolanos. Estos señalamientos se suman a cargos anteriores relacionados con narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y delitos vinculados con armas. Según el texto suministrado, Maduro y Flores permanecen detenidos en Estados Unidos desde enero de 2026 y se han declarado no culpables de los cargos previos. El proceso sigue ante la justicia federal de Nueva York, que deberá valorar las pruebas y los argumentos de las partes. Timochenko aparece citado en la narración de los fiscales, pero no figura como acusado en esta acusación formal. Los señalamientos descritos son alegaciones de la Fiscalía y no equivalen, por sí mismos, a hechos probados ni a una condena.
Por Silverio Jose Herrera Caraballo