Una jueza de Miami firmo la orden estatal por conspiración para cometer asesinato en primer grado. El exmandatario cubano también enfrenta una acusación federal presentada en mayo; las imputaciones no equivalen a una condena.
Una jueza del Undécimo Circuito Judicial de Florida firma una orden estatal de arresto contra Raúl Castro por su presunta participación en el derribo de dos avionetas de la organización Hermanos al Rescate, ocurrido el 24 de febrero de 1996. La medida, anunciada el lunes 19 de octubre por el fiscal general de Florida, James Uthmeier, acusa al exmandatario de conspiración para cometer asesinato en primer grado. La orden no contempla fianza. El caso se remonta a la interceptación de aeronaves civiles desarmadas que volaban sobre el estrecho de Florida. Los misiles lanzados por cazas cubanos destruyen dos avionetas y causan la muerte de sus cuatro ocupantes: Carlos Costa, Armando Alejandre Jr., Mario de la Peña y Pablo Morales. Tres eran ciudadanos estadounidenses.
La acusación de Florida sostiene que Raúl Castro, entonces ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, dirige la operación y que agentes cubanos infiltrados en Hermanos al Rescate aportan información sobre sus vuelos. La justicia estadounidense afirma que el derribo ocurre en aguas internacionales. La Habana ha defendido que las aeronaves violan el espacio aéreo cubano y que la actuación se produce en aguas nacionales. La orden estatal se suma a una acusación federal desclasificada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos en mayo contra Castro y otros cinco funcionarios cubanos, por cargos que incluyen conspiración para matar ciudadanos estadounidenses, destrucción de aeronaves y cuatro homicidios. Castro no ha sido condenado en este proceso y se presume inocente mientras no se pruebe su responsabilidad ante un tribunal.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, califica la orden de arresto como un acto político y sostiene que carece de efecto jurídico y práctico. La orden estatal no significa que Castro haya sido detenido ni que vaya a comparecer ante un tribunal estadounidense