Una operación militar contundente: desarrollada en la vereda Piedras Blancas, permitió inutilizar maquinaria y equipos utilizados presuntamente para la extracción ilícita de oro. La afectación económica a la estructura criminal se estima en más de $680 millones.
Sonsón, Antioquia. Una operación conjunta entre tropas del Ejército Nacional y el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía General de la Nación permitió intervenir una unidad de producción minera ubicada en la vereda Piedras Blancas, jurisdicción del municipio de Sonsón, Antioquia, que, de acuerdo con la información suministrada por las autoridades, era utilizada presuntamente por integrantes de la Subestructura Gener Morales, del grupo criminal Clan del Golfo.
La acción fue adelantada por soldados del Grupo de Caballería Mediano N.° 4 Juan del Corral, de la Cuarta Brigada, quienes, en coordinación con funcionarios del CTI, llegaron hasta el área donde se desarrollaban actividades de explotación minera. Durante la operación fueron inutilizados diferentes elementos empleados para la extracción y procesamiento de material aurífero. Entre ellos se encuentran una excavadora, tres motores diésel y cuatro clasificadoras metálicas de oro, además de importantes cantidades de combustible y otros insumos necesarios para mantener en funcionamiento este tipo de infraestructura. De acuerdo con el reporte oficial, en el lugar también fueron encontrados e inutilizados aproximadamente 980 galones de ACPM, 400 galones de gasolina y 600 metros de manguera, elementos que habrían sido utilizados dentro del proceso de explotación minera.
La afectación económica ocasionada a esta actividad ilícita se estima en más de $680 millones de pesos, cifra correspondiente al valor de la infraestructura y la maquinaria intervenida durante el procedimiento. Sin embargo, el impacto para las finanzas de la estructura criminal podría ser considerablemente mayor. Según la información entregada por las autoridades, la unidad de producción minera tenía una capacidad aproximada para producir 3.000 gramos de oro mensuales, cuyo valor comercial se acercaría a los $1.300 millones de pesos. La intervención representa, de acuerdo con el Ejército, un golpe a una de las fuentes de financiación de las organizaciones criminales que operan en el territorio antioqueño. La explotación ilegal de recursos minerales no solamente genera rentas para estos grupos, sino que también está asociada con afectaciones ambientales derivadas de la intervención de fuentes hídricas, remoción de terrenos y utilización de combustibles y maquinaria pesada.
Las imágenes conocidas de la operación muestran a los soldados asegurando el área y verificando la infraestructura utilizada para las actividades mineras. En una de las zonas intervenidas se observa maquinaria instalada junto a un cuerpo de agua, mientras que otra imagen evidencia la presencia de equipos destinados al procesamiento del material extraído. Para las autoridades, este tipo de operaciones hacen parte de las acciones encaminadas a afectar las economías ilícitas y recuperar espacios donde las organizaciones criminales buscan consolidar sus actividades.

La operación militar en Piedras Blancas también pone nuevamente sobre la mesa el desafío que enfrenta Antioquia frente a la explotación minera ilegal y su relación con las estructuras armadas y criminales. El control territorial, la protección de los recursos naturales y la persecución de las rentas ilegales constituyen, en este contexto, componentes estrechamente relacionados.
Desde Visión Global Digital destacamos la importancia de las acciones institucionales orientadas a proteger el territorio, los recursos naturales y las comunidades, siempre dentro del marco de la Constitución y la ley.
Por Silverio Jose Herrera Caraballo