La estructura criminal conocida como las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, ACSN, enfrenta una nueva etapa de reacomodamiento después de los golpes recibidos durante septiembre. En ese escenario, un nombre comienza a adquirir especial relevancia dentro del mapa de poder de la organización: Orlando Pérez Ortega, alias “Patiliso” o “Patilizo”, señalado por las autoridades como tercer cabecilla y jefe del denominado Bloque Cóndor de la Sierra. La caída de alias “Cholo”, ocurrida el 21 de septiembre durante una operación de la Fuerza Pública en zona rural de Santa Marta, abrió un vacío importante en la estructura. “Cholo” era identificado como segundo cabecilla, por debajo de Fredy Castillo Carrillo, alias “Pinocho”. De acuerdo con el organigrama conocido por las autoridades, “Patiliso” ocupaba el tercer nivel de mando.
Esto no significa que pueda darse por confirmado que “Patiliso” haya asumido el mando máximo de Los Pachenca. Pinocho continúa siendo señalado públicamente como principal cabecilla. Lo que sí resulta evidente es que la eliminación de “Cholo”, sumada a la muerte de alias “Bendito Menor” a comienzos de septiembre y a la situación judicial de otros dirigentes, aumenta la importancia operacional de quienes permanecen activos.
El Ejército Nacional ya había identificado a “Patiliso” en operaciones anteriores. En un comunicado de 2023, la institución informó sobre la ubicación de un campamento relacionado con las ACSN en Ciénaga y señaló que, según labores de inteligencia militar, los integrantes encargados de los cultivos ilícitos estarían bajo el mando de alias “Patiliso”. Su nombre volvió al primer plano después de que el presidente Abelardo De La Espriella lo incluyera expresamente entre los cabecillas que el Estado busca localizar. Desde Santa Marta, tras encabezar un Puesto de Mando Unificado, el mandatario mencionó a “Pinocho”, “Patiliso”, “Flash” o “Comando” y “Jacob” o “Comando 45” como objetivos de las operaciones contra las ACSN.
La ofensiva gubernamental se produjo después de una jornada de violencia en Santa Marta y Ciénaga atribuida por las autoridades a la organización criminal. El Gobierno reportó capturas y ordenó reforzar la presencia de la Fuerza Pública. Más de 500 soldados y 600 policías fueron destinados a Santa Marta, mientras se anunciaron refuerzos para Ciénaga y controles sobre la Troncal del Caribe. El golpe contra “Cholo” también tuvo una dimensión militar significativa. Según el reporte presidencial, la operación dejó siete integrantes muertos, entre ellos “Cholo”, mientras otros seis cuerpos no pudieron ser recuperados inicialmente. El Gobierno informó además la incautación de fusiles, entre ellos un Barrett calibre .50, lanzagranadas, pistolas y granadas.
En paralelo, la Fiscalía reactivó órdenes de captura contra integrantes de las ACSN, entre ellos Orlando Pérez Ortega, en el marco de una lista de 46 miembros de diferentes estructuras armadas. El escenario, por tanto, no es simplemente el de un cambio de nombres dentro de una organización criminal. Es una disputa por la supervivencia de una estructura que ha intentado conservar capacidad armada, rentas ilegales y control territorial en sectores del Magdalena, La Guajira y Cesar.
Para “Patiliso”, el nuevo escenario implica también una mayor exposición frente a la Fuerza Pública. Su nombre ya está identificado, su posición dentro del organigrama es conocida y sus órdenes de captura están activas. La pregunta ahora no es solamente quién ocupará el lugar dejado por “Cholo”. La verdadera incógnita es si las ACSN lograrán recomponerse antes de que la presión operacional, judicial y militar del Estado vuelva a golpear su cadena de mando.
Por Silverio Jose Herrera Caraballo