El próximo 10 de octubre, Colombia conmemora el Día del Veterano, una fecha establecida por la Ley 1979 de 2019, conocida como Ley del Veterano, como expresión de reconocimiento, respeto y gratitud hacia quienes dedicaron parte de su vida al servicio de la Nación desde las filas de la Fuerza Pública.
En Sincelejo, la conmemoración tendrá un significado especial. Este viernes 9 de octubre, la Armada Nacional, a través de la Primera Brigada de Infantería de Marina, liderará los actos conmemorativos de esta celebracion para los veteranos en Sucre, actos que daran inicio a las 7:00 de la mañana con una eucaristía en la Catedral de Sincelejo y continuarán posteriormente con una ofrenda floral en el Parque Santander, en pleno corazón de la capital sucreña. Será un acto solemne, con la presencia de autoridades administrativas, civiles, militares y policiales, pero, sobre todo, será un encuentro para reconocer a quienes alguna vez vistieron el uniforme de la República y que hoy, desde la vida civil o desde la reserva, continúan aportando a Colombia.
La condición de veterano no está limitada a una determinada fuerza. La Ley 1979 reconoce como veteranos a quienes han prestado servicio en la Fuerza Pública, comprendiendo al Ejército Nacional, la Armada Nacional, la Fuerza Aeroespacial Colombiana y la Policía Nacional, de acuerdo con las condiciones establecidas por la legislación. Por eso, esta no es solamente una celebración militar. Es una conmemoración de carácter nacional, que alcanza a hombres y mujeres que, desde diferentes regiones y circunstancias, entregaron años de su existencia al servicio de los colombianos.
En Sucre, esa historia tiene rostros, nombres y familias. Son hombres y mujeres que llegaron a los cuarteles siendo jóvenes, que recorrieron caminos, ríos, montañas y poblaciones; que conocieron las dificultades del servicio y que, en muchos casos, enfrentaron momentos particularmente complejos de la historia de Colombia. Muchos de ellos hoy viven en Sincelejo, Corozal, Sampués, San Marcos, Tolú, Coveñas, San Onofre y en los demás municipios del departamento. Son parte de nuestra sociedad, de nuestras familias, de nuestras empresas, de las instituciones y de las comunidades.
Un veterano es alguien que un día portó el uniforme de la Fuerza Pública; un día se lo quitó, pero nunca se olvidó de él. Porque retirarse del servicio activo no significa retirarse de la patria. El veterano recupera plenamente sus derechos y deberes como ciudadano, pero conserva una responsabilidad que no aparece escrita únicamente en las leyes: la de seguir siendo ejemplo de disciplina, honor, sacrificio, liderazgo y compromiso con Colombia.
Hoy, desde la reserva, muchos continúan haciendo patria. Lo hacen desde sus profesiones, sus familias, sus organizaciones, sus comunidades y desde diferentes espacios de participación ciudadana. Algunos ejercen como abogados, empresarios, periodistas, docentes, dirigentes sociales o trabajadores; otros simplemente cumplen, desde la tranquilidad de sus hogares, la tarea de seguir formando ciudadanos y transmitiendo valores a las nuevas generaciones.
Por eso, esta celebración también es una invitación. A todos los veteranos del departamento de Sucre: esta fiesta es de ustedes. La invitación es a participar en los actos del 9 de octubre, acompañar la eucaristía en la Catedral de Sincelejo y posteriormente la ofrenda floral en el Parque Santander. Será una oportunidad para encontrarse, recordar a quienes ya no están y reafirmar que la condición de veterano constituye un vínculo permanente con la historia de la Fuerza Pública y de la Nación. El reconocimiento no debe quedarse en una ceremonia.
La Ley del Veterano representa también el compromiso del Estado con quienes sirvieron a Colombia y con sus familias, mediante medidas de reconocimiento, bienestar, educación, salud, empleo y otros beneficios contemplados en el marco legal.
Este 10 de octubre, desde Sucre (dia que la ley señala para la celebracion), elevemos entonces una voz de gratitud. Gracias a los veteranos de Colombia. Gracias a los veteranos de Sucre. Gracias a quienes alguna vez marcharon bajo el sol, navegaron nuestros mares, surcaron nuestros cielos o recorrieron nuestras carreteras y campos protegiendo a los colombianos. El uniforme puede quedar guardado en un armario. La mística, el honor y el amor por Colombia no se guardan jamás.
Desde Vision Global Digital tambien celebraremos ese dia. Honor y gratitud para quienes sirvieron ayer y continúan haciendo patria hoy.
Por Silverio Jose Herrera Caraballo